Las caras del cine panameño

PITUKA ORTEGA Se puede decir que Pituka es una de las pioneras en hacer cine sobre realidades panameñas. Fue una de las impulsoras de CIMAS (Centro de Imagen y Sonido), de la mano del director de cine documental Enrique Castro y el dramaturgo y crítico de cine Edgar Soberón, entre otros. Este proyecto nace de […]

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1-pituka-ortegaPITUKA ORTEGA

Se puede decir que Pituka es una de las pioneras en hacer cine sobre realidades panameñas. Fue una de las impulsoras de CIMAS (Centro de Imagen y Sonido), de la mano del director de cine documental Enrique Castro y el dramaturgo y crítico de cine Edgar Soberón, entre otros. Este proyecto nace de la necesidad de generar imágenes propias, algo fundamental en ese proceso tan deseado de desarrollar una identidad panameña. El cine de Pituka ha ido siempre en ese camino, desde su primer cortometraje La india dormida, hasta La ruta, que se presentó en la última edición del Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF) que ella misma dirige.

La ruta denuncia el mal funcionamiento del transporte público en Panamá a través de la vida de tres personas: un constructor, un conductor de autobús y una cocinera. El detonante para retratar esta realidad es el accidente de autobús en el que murieron 10 personas, en octubre de 2006. “Yo no uso el transporte colectivo, pero en mi casa trabajan personas que sí lo usan, las vi mirando esas imágenes en televisión, sentí el dolor y por ahí me enganché”. La semana anterior al accidente se había aprobado la propuesta de ampliación del Canal y los ánimos de prosperidad inundaban el país. Fue así como convergieron dos realidades que parecen no tocarse nunca: el crecimiento económico y el bienestar social: “Si a quienes llevan y están en esos autobuses y están construyendo esos edificios no se les considera, todo lo demás es vacío”, nos comenta.

Al final de la entrevista hablamos de su papel como directora del IFF. Cuando le preguntamos qué es lo más relevante que ofrece este encuentro de cine, parece tenerlo claro: “Los países necesitan un festival que sea plataforma para su cine. Con nuestra exposición, esta es una oportunidad buenísima para los cineastas panameños y para otros cineastas de la región centroamericana”.

2-abner-benaimABNER BENAIM

A este director de aspecto afable y relajado se le conoce, sobre todo, por su última película Invasión, pero su obra es más extensa y conviene recordarla: Historias del Canal, segmento 1977 (2014), Empleadas y patrones (2010), Chance (2009), Good vibes (2003), In the attic (2003), Round trip to Panama (2002) y su última obra, Zarichsson, también tuvo su première en este festival.

Zarichsson nos trae a la pantalla al artista panameño Julio Augusto Sigfrid Norman Zachrisson Acevedo, y Abner Benaim nos habla sobre ello en el abarrotado Hall del American Trade Hotel. La historia de un pintor que con los años se ha vuelto ciego es la misma ironía de Beethoven, sordo al final de sus días. Abner conectó con el pintor enseguida pero lo que le llamó especialmente la atención es la manera en la que estaban catalogando su obra: “una asistente le hablaba de lo que veía y él decía qué cuadro era. Cuando supe que era así, dije, bueno yo voy. Yo quiero filmar eso”. Su intención nunca fue trasladar la vida y obra de Zachrisson a la pantalla, sino de apenas rozarla con una mirada, la suya, por supuesto: “Traté de no omitir nuestra relación y el hecho de que estuviéramos ahí haciendo un documental. También muestra algo de él como artista y mucho de dónde está hoy con respecto a su obra y al momento vital en el que se encuentra”.

En estos momentos está haciendo un documental sobre Rubén Blades y un largometraje Plaza Catedral: “Siempre estoy haciendo varias cosas al mismo tiempo”, nos comenta.

3-ricardo-aguilarRICARDO AGUILAR

Salsipuedes es la película con la que debutan el panameño Ricardo Aguilar Navarro y el cubano Manolito Rodríguez. Ambos vienen de una larga y reconocida trayectoria en televisión en la que crearon series conocidas como Vivimos un secreto o Marea Roja, con las que comienzan sus flirteos con el séptimo arte. Este largometraje nace también como serie para televisión, pero ve la luz como película cuando sale elegido en la primera generación de proyectos premiados por el Fondo Nacional de Cine en 2013. Está inspirada, según nos cuenta Ricardo, en un álbum de Rubén Blades: Maestra Vida.

“Esta película es sobre el amor a la familia, a la patria, al barrio. Se desarrolla sobre la base de esos conflictos que no solo suceden en clases populares”. A simple vista se trata de la historia de un joven que regresa a Panamá por primera vez después de haber pasado su infancia en Estados Unidos, y se enreda en el turbulento legado de su padre criminal. No obstante, si rascamos un poco, lo que realmente nos está contando es esa lucha común de los padres por darles lo mejor a sus hijos, con independencia de la condición social. La intención fue siempre atraer a todo tipo de público panameño y darles algo que pudiera tener un interés común. “Pensé que dimos en el clavo cuando vimos la sala llena de un variado público panameño en la première”, nos cuenta.

Es destacable también la banda sonora, pues cuenta con músicos nacionales como el violinista Joshue Ashby, la banda de rock Sr. Loop, el rapero Latin Fresh, el cantautor Javier Medina Bernal, el compositor Luis Carlos Pérez o la banda Mecánica Informal: “No podíamos hacer un retrato de un barrio popular panameño sin la sonoridad que le correspondía”.

4-guido-bilbaoGUIDO BILBAO

Es el único de los directores que no es panameño, pero está radicado en Panamá desde hace tiempo, por eso y porque contó una historia de Panamá y la producción fue 100% panameña, Es hora de enamorarse fue una de las seis películas locales presentadas en el último IFF. Guido es cronista y documentalista de profesión. “La crónica es para la literatura, lo que el documental para el cine. Se trata de contar una realidad con elementos de la ficción”, nos comenta. El suyo es un documental sobre el proceso de montaje de la producción teatral La cucarachita mandinga, que se estrenó en 2014, protagonizada por actores con síndrome de Down.

“En Panamá no están acostumbrados a ir a ver cine donde se vea su ciudad, donde se hable su idioma y se descubra su humor. Con que eso suceda, ya la gente recibe la película desde otro lugar”. Si entendemos esto y el hecho de que la mayoría del público eran familiares, no es de extrañar que el Teatro Balboa estuviera lleno y vibrara en aquel día de estreno. “El caudal emotivo estaba asegurado en esta historia. Mientras en otras películas lo tienes que construir, aquí había que tener cuidado con no hacer una película lacrimógena y de golpes bajos”.

No obstante, esta película busca, sobre todo, llegar a ese otro público no tan familiarizado con esta realidad y eliminar prejuicios acerca de las capacidades, talento y ambición de estas personas. La temática de creación teatral se entreteje con una historia de amor que el director es capaz de incorporar. El autor nos cuenta, además, su inquietud personal detrás de este proyecto, tan diferente y con inusuales buenas vibraciones en comparación a sus trabajos anteriores: “yo venía años trabajando en la mierda de Panamá: corrupción, narcotráfico y pandillas. Estaba muy contaminado y este proyecto me reconcilió con el país”. Guido rompe así con esa premisa del periodismo: cuanto peor, mejor, y nos demuestra que hay cosas que se están haciendo bien y que merece la pena contar.

5-arturo-montenegroARTURO MONTENEGRO

Este director tiene una larga carrera en el mundo publicitario y el teatro local e internacional, y da el salto a la gran pantalla dirigiendo esta comedia llamada El cheque. Él también fue el guionista junto con la poetisa Virginia Fábrega. Cuenta la historia de un hombre que necesita una empleada doméstica, y a alguien que le resuelva todos sus problemas, pero eso no se obtiene sin pagar un precio. Esta producción panameña toca el manido tema de cómo alcanzar la felicidad y la crisis de identidad, aunque lo característico es ese sabor a trópico que entra por todos los sentidos, especialmente a través del color y la música.

Llama la atención la mezcla de realidad y ficción que existe en esta película. Pongamos por caso el de la actriz Nilka Deny quien se parece mucho al personaje que interpreta: Dominga. Nilka tiene una historia asombrosa y es que pasó 18 años en la cárcel para luego convertirse, gracias a este largometraje, en una célebre actriz de cine. “Durante la filmación podemos ver el proceso de sanación de Nilka. La historia detrás de la película me ha gustado incluso más que el propio largometraje”, nos comenta el director. Puede parecer que lo que nos cuentan en esta película es un tema de clases a través del humor pero Arturo nos rectifica inmediatamente: “Esta película es un tema de amor, no de clases”.

 

6-miguel-gonzalezMIGUEL GONZÁLEZ

A la deriva es el primer largometraje documental del productor panameño Miguel González, que salta a la dirección con este proyecto. Para variar un poco con respecto a nuestras entrevistas anteriores, le proponemos hacerla fuera de los muros del American Trade Hotel. La idea le encanta pues se declara de “espacios más populares” y acabamos hablando en el Café Coca-Cola de la Avenida Central.

Este documental trata sobre la vida de tres mujeres afectadas por un medicamento que se distribuyó en 2006 y que fue mezclado con una sustancia tóxica llamada Etilenglicol. Diez años más tarde se contabilizan las muertes de 170 personas de un total indeterminado, por hablarse de cifras que varían de 8.000 hasta 20.000 personas que podrían estar afectadas. Miguel ha sabido captar con sensibilidad la lucha y la dignidad de tres de estas personas afectadas.

Su inspiración principal para abordar este tema la encuentra en el cineasta brasileiro Coutinho: “la cámara de Coutinho no invade a las personas, sus documentales simplemente tienen una voz. Eso hace falta”. Cuando estuvo investigando, la gran mayoría quería contar su historia. Nos contó que encontró casos más graves pero que temió caer en el amarillismo y la victimización y decidió centrarse en estas tres historias “por la historia de lucha también como mujeres, por sus historias personales de luchadoras que no se han rendido”.

Entrevistamos a Miguel meses antes del juicio que tuvo lugar en la Ciudad de Panamá y le preguntamos si cree que su película documental va a ayudar a conseguir, finalmente, responsabilizar a los culpables: “Yo deseo eso con toda mi alma pero el cine no es necesariamente un agente de cambio. Mi objetivo sí fue que se hablara de ello pero no hacer justicia”, nos responde.

 

Fotografía: Pilar Lacalle

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Lara Carballo

Filóloga y escritora, más que por decisión propia, por fuerza mayor. He dado la vuelta al mundo una vez y a mi cabeza varias. Ahora, como buena casqueña, vivo de cinco calles, cuatro libros, tres amigos, dos Panamás y un balcón con vistas.

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